El objetivo de este post es explicaros todo acerca de los pavimentos o suelos vinílicos. Qué tipos de diseños encontramos hoy en día en el mercado, su precio, algunos ejemplos prácticos y sus ventajas y desventajas frente al suelo cerámico de toda la vida.

El pavimento laminado o láminas vinílicas están de moda y son cada vez más utilizadas. Su  fácil instalación o su bajo coste entre otras cosas han sido las razones por las que se ha  convertido en uno de los materiales más predilectos tanto en comercios y oficinas como en  hogares. A lo largo de estos últimos años hemos ido viendo como el pavimento vinílico  está empezando a desbancar al suelo cerámico tradicional por motivos que se basan tanto  en las propias características del pavimento de vinilo, como en las ventajas frente a otro  tipo de soluciones. 

Hoy en el blog de Estratos Homes veremos a fondo en qué consiste el suelo vinílico,  principales características, ventajas y desventajas, tipos y precios para que como siempre  hagas la mejor elección tanto si es para uso particular como si es para una empresa.

¿Qué es el suelo o pavimento vinílico?

El suelo vinílico o pavimento de vinilo es un tipo de suelo, un material de protección, fabricado principalmente con PVC, un material que da mayor resistencia y durabilidad que  otros materiales más vulnerables. Además del PVC el suelo vinílico está compuesto de  otros materiales y capas, según fabricante, que lo confieren con otras características y  ventajas como añadir estabilidad, propiedades antideslizantes o incombustibilidad entre  muchas otras.  

¿Qué tipos y diseños hay?

Ya sea para una reforma u obra nueva, actualmente en el mercado encontramos todo tipo de suelos de vinilo con diferentes  métodos de instalación, composición y tamaño.  Así pues y para simplificarlo podemos  diferenciar dos grandes grupos: 

En rollo 

Viene en un gran rollo de varios metros y se corta a medida según la cantidad que se  necesite. Es un formato muy flexible y se fija en el suelo con una serie de adhesivos. 

En lamas y loseta 

  • Sistema de clic: Es un sistema de instalación muy parecido, en proceso de  instalación y tamaño, a los suelos laminados de madera. Se encajan unas  piezas con otras de forma muy sencilla. 
  • Autoadhesivo: Viene ya totalmente preparado por piezas para que solo  tengas que quitar el papel protector y pegarlo sobre la superficie. 

Tipos de suelo vinílico según composición

Según la composición del pavimento vinílico encontramos suelos homogéneos,  normalmente de un solo material que suele ser PVC o los heterogéneos. En los suelos de  material heterogéneo, cada fabricante utiliza distintas capas además de la capa de PVC que  le aportan al suelo de más propiedades beneficiosas, razón por la cual son los más  demandados hoy en día. Por lo general estas serán las distintas capas que encontraremos: 

Capa protectora al desgaste, cortes, rozaduras y arañazos

Capa con el diseño vinilo impreso 

Capa del núcleo: Esta capa está compuesta por diferentes materiales, siendo los  más comunes el PVC y el WPC (un material a base de fibras y madera). También se  pueden utilizar otros materiales más resistentes como el SPC (material de alta  densidad a base de piedra caliza, PVC y estabilizantes). 

Capa estabilizadora 

En otros fabricantes podemos encontrar además otras capas como una capa aislante (con  espesores de entre 4mm y 5mm) o una capa protectora en el diseño para filtrar la  radiación UV de los rayos del sol. 

¿Qué ventajas tiene y en qué se diferencia de otros tipos de suelo?

La evolución tecnológica en materiales de construcción ha logrado que el vinilo pase de  ser considerado uno de los materiales más “cutres” para cubrir el suelo a convertirse en  moda por su versatilidad o precio entre otras. A continuación vamos a ver algunas de sus  principales ventajas frente a otros materiales: 

Facilidad de instalación 

Los suelos vinílicos son muy fáciles de instalar, sobre todo los del tipo lama o loseta y los  podrá realizar cualquier persona sin necesidad de contratar a un profesional. Se instala  directamente sobre el suelo y casi nunca es necesario realizar obra. El suelo vinílico tipo  rollo, es algo más complejo y sí puede precisar de que sea instalado por un profesional.  

Duración y resistencia 

Los pavimentos de vinilo son muy resistentes al agua (apto para usar en cocinas y baños),  al desgaste y a la abrasión. Sirven incluso como un buen aislante acústico. Y esta es una de  las principales ventajas frente a otro tipo de suelos como los laminados. Un suelo vinílico  tendrá una gran durabilidad en el tiempo. Para que te hagas una idea, la gran mayoría de  marcas ofrecen garantías de hasta 30 años en todos sus pavimentos vinílicos. 

Amplia variedad en sus diseños 

Al tratarse de un producto industrial, encontramos un gran abanico donde se pueden  encontrar todo tipo de formatos, diseños y texturas. Diseños que no resultan nada  artificiales y pueden simular perfectamente madera, baldosas hidráulicas, piedra natural y  hasta diseños totalmente personalizados. 

Estabilidad dimensional 

En comparación con otros productos y materiales, el suelo vinílico dispone de un  pavimento muy estable y resistente. Es tan resistente que no hace falta dejar junta de  dilatación en instalaciones flotantes. 

Fácil de limpiar y mantener 

Está compuesto de un material que es más higiénico, sencillo de limpiar y mantener. No  requiere de ningún cuidado especial ni productos como sucede con otros materiales como  podría ser el caso del parquet

Pisada silenciosa 

Como su nombre bien indica el material por el que está compuesto el suelo vinílico hace  que cuando ande una persona por él apenas haga ruido. Esta ventaja hace que sea un  material perfecto para el sector hotelero donde tiene una gran demanda. 

Aptos para calefacción por suelo radiante 

No todos los pavimentos vinílicos pero sí muchos de ellos son aptos para usar encima de  sistemas de calefacción por suelo radiante. Para su correcto funcionamiento habrá que  tener en cuenta temperaturas antes, durante y después de instalar, el grado de humedad o  las juntas de dilatación y transiciones. Teniendo esto en cuenta podemos tener un suelo  vinílico y calefacción por suelo radiante perfectamente en nuestro hogar.

¿Cuáles son sus desventajas?

Y tras ver las ventajas pasamos a contaros las desventajas, ya que aquí nos gusta ser  siempre transparentes y no existe material perfecto, de ahí a que se adecue a cada  situación en concreto. 

Decoloración con la luz solar 

No siempre se da el caso y hay algunos suelos vinílicos a prueba de rayos UV, pero en  ocasiones  y si la exposición al sol es prolongada puede existir cierta depreciación del  suelo. 

Telegrafiado 

Una de las principales desventajas del suelo vinílico, especialmente si es un suelo de poco  grosor. Esta desventaja consiste en que a  lo largo de los años y un uso prolongado, los  desperfectos que puedan haber en la superficie rugosa de debajo se empiecen a notar en la  superficie. 

No permite reparaciones 

Otro tipo de soluciones para el pavimento permiten reparaciones pero no es el caso del  suelo vinílico. Cuando el suelo ya tenga cierto deterioro habrá que sustituirlo por  completo. Evidentemente esto no es algo que vaya a suceder de la noche a la mañana, pero  has de ser consciente de ello antes de decantarte por esta opción para tu suelo. 

Precio

¿Cuál es el precio del suelo vinílico? Dependerá de cada caso y cada situación en concreto,  por lo que no tenemos una respuesta exacta. Lo que sí podemos hacer es hacer indicaros  que dependerá de dos factores; el material que emplees y el precio de la instalación. 

El precio de la instalación, de nuevo si la comparamos con otro tipo de soluciones  similares como los suelos laminados, resulta mucho más económico. Como os decíamos  antes apenas requiere de instalación y en la mayoría de los casos podrá hacer  prácticamente cualquier persona sin casi herramientas y sin necesidad de ser un  profesional. 

El precio del material en sí estará entre los 7€ y los 35€ el metro cuadrado en losetas y  entre 5€ y 30€ el rollo y un suelo laminado estará en torno a los 8€-40€. Por lo que el  precio del material en sí también puede resultar más barato.

Conclusiones