Parquet, tarima flotante o suelo laminado… solemos usarlos de forma errónea y confundirlos. Hoy queremos acabar con malentendidos, definirlos correctamente y ver en qué se diferencian

Hoy en día encontramos distintos tipos de opciones en el mercado a la hora de acondicionar el suelo para nuestros hogares o realizar una reforma en nuestra casa. Parquet, tarima flotante, suelo laminado… Es normal que con todas estas opciones que tenemos a nuestra disposición uno se pierda y no llegue bien a saber cuáles son las principales diferencias entre unos materiales y otros. Desafortunadamente es algo que sucede con demasiada frecuencia, se mezclan y confunden de forma constante cuando hablamos de materiales para el suelo de nuestras casas. Vamos a ver y explicar en qué consiste cada material, sus ventajas y cómo se realiza la instalación de cada uno.

¿Qué es el parquet?

El parquet o parqué, es un tipo de material, un revestimiento para suelos que se fabrica a partir de madera noble o maciza. En la parte inferior, encontramos un par de chapas onduladas de aproximadamente 2cm x 2cm. Es uno de los revestimientos para suelos más utilizados a lo largo de la historia, ya que su acabado aporta mucha calidez y luminosidad a una vivienda. Dentro del parquet podemos encontrar varios estilos de revestimiento, los más comunes serían el Punta Hungría y el Chevron.

La instalación del parquet requiere de obra y se realiza de forma directa sobre el pavimento de la vivienda. En fresco se va añadiendo algún tipo de mortero adherente, que permita ir colocando una a una todas las piezas. Estas a su vez se mantendrán fijas al suelo y unidas entre ellas por el sistema de agarre de las chapas onduladas.

El precio del parquet vendrá determinado principalmente por dos aspectos: el tipo de material de la madera utilizada: arce, fresno, bambú, chevron… y por la mano de obra para su instalación.

¿Qué es la tarima flotante?

La tarima flotante es otro tipo de revestimiento para suelos,  también fabricado a base de maderas duras y nobles. Las medidas de las tablas que se usan para la instalación de tarimas flotantes son muy variadas y versátiles y permiten revestir prácticamente cualquier superficie.

La principal diferencia con el parquet y el suelo laminado es su instalación, de ahí su nombre. La tarima flotante no va pegada al suelo. Las tablas también pueden ser de tarima maciza y se instalan sobre el forjado, sobre rastreles nivelados. Precisamente por ello suelen ser suelos que aíslan bastante del frío y del calor. Son suelos que pueden estar compuestos por una sola pieza de madera o por multicapa y que aumentarán la altura del piso. Si es de una sola pieza se podrán acuchillar y lijar para que quede suave, si es multicapa en principio no se podrá, dependerá también del grosor de la capa superior.

En cuanto al precio, la tarima flotante suele ser más económica que el parquet ya que la instalación no requiere de obra propiamente dicha, como es el caso del parquet. Aún así hay un aspecto que determinará su precio final y este no es otro que el material que decidamos usar para las láminas de madera.

¿Qué es el suelo laminado?

Es otro tipo de suelo compuesto por varias capas de maderas y de diferentes materiales. Normalmente se componen de una capa superior transparente llamada overlay, que a su vez se compone de varias micro capas de melanina perfectamente prensadas para resistir mejor a golpes y ralladuras. Esta capa finaliza con un relieve que imita la textura de una lámina de madera. Debajo encontramos otra capa con la impresión fotográfica de una madera real. Por debajo de esta capa encontramos un conglomerado de fibras de alta densidad estable, duradero y resistente a la humedad. Por debajo de todas ellas encontramos una última capa, la capa de contrabalanceo de refuerzo también resistente a la humedad que ayuda a equilibrar el resto de láminas que componen el suelo laminado.

Es un tipo de revestimiento que resiste mucho mejor golpes, rayaduras, manchas, la humedad y suelen ser impermebales. No puede ser lijado ni barnizado. Para su mantenimiento bastará con pasar una fregona con algún tipo de sustancia jabonosa y agua.

De las tres que estamos viendo, sería la más sencilla y rápida de instalar. Son láminas flotantes que incorporan un sencillo sistema de “clic” para unir las piezas de madera entre si in situ.

Es además la más económica de las tres, su instalación y materiales abaratan mucho los costes. A diferencia de lo que muchos piensen, hoy en día la calidad de sus acabados consiguen una imitación a la madera a la perfección a suelos de parquet de madera natural.

Entonces que es mejor, ¿parquet, tarima flotante o suelo laminado?

Como hemos visto cada uno de los materiales tiene sus ventajas e inconvenientes, decantarte por un material u otro dependerá mayoritariamente de tus gustos personales y de lo que estés dispuesto a invertir. Nosotros a continuación, te desglosamos los puntos más importantes que tienes que tener en cuenta para decantarte por uno o por otro:

Aspecto

El suelo laminado está fabricado con materiales sintéticos, la tarima flotante y el parquet con madera natural y eso se nota tanto en a la vista como en el tacto. Cada pieza es única y si se emplean maderas de primera calidad tendrá mucho mejor aspecto que el suelo laminado.

Precio

Es otro de los aspectos más importantes a la hora de decidirnos por un material u otro. Tanto el coste del material como la propia mano de obra para la instalación serán mayores para una tarima flotante y suelo de parquet que para un suelo laminado. Hay que apuntar que sin embargo a la larga, la madera natural es duradera y acabará saliendo más económica.

Instalación

El suelo laminado sería el material más sencillo de instalar. El suelo solo tiene que estar bien limpio y sobre todo nivelado. Además se puede instalar tanto sobre madera como otros materiales y en prácticamente cualquier espacio, ya que tan solo añadirá 8mm de altura al suelo, sin interferir por ejemplo en el movimiento de puertas.

La instalación de una tarima flotante también es relativamente sencilla, ya que como hemos dicho anteriormente, es tan sencillo como colocar la madera sobre el suelo base. No hay que pegar ninguna pieza y menos todavía hacer ningún tipo de obra. Solo hay que tener en cuenta que aumentará un poco la altura del suelo, por eso se suele instalar en construcciones nuevas.

La instalación de parquet como hemos explicado antes, es la más complicada, ya que precisa de una obra relativamente compleja para su instalación correcta.

Mantenimiento

Tanto el parquet como la tarima flotante, al ser de madera natural tiene la desventaja de ser más blando que el suelo laminado, por lo que será más propenso a los golpes, a la humedad y a las rayaduras. Son materiales que requieren de un mayor mantenimiento con productos específicos e incluso acuchillándolo cada cierto tiempo.

Por otro lado el suelo laminado será muchísimo más sencillo de mantener. Para su limpieza bastará con pasar una fregona mojada con cualquier solución jabonosa.

Por lo tanto si quieres un suelo estéticamente más bello y el aspecto económico no supone un problema, apuesta por el parquet o la tarima flotante. Si por el contrario el aspecto económico es importante para ti, no quieres algo muy costoso y quieres un suelo que no de muchos problemas y sea fácil de mantener, elije el suelo laminado.